lunes, mayo 04, 2015

El comienzo de un proceso psíquico (psicoterapéutico o psicoanalítico)



Cada quien que ha pensado en estudiar algo afín al estudio del alma (mente), tiene consigo un motivo. Uno inicia por preguntarse qué profesión será en donde se ingrese, en qué colegio, con cuales temas de estudio y bajo qué metodologías; pocas veces uno se imagina que el proceso puede ir más allá del camino académico. Esto queda mucho más resaltado cuando se está ya entre los colegas y se escuchan los comentarios acerca de atravesar por un proceso psíquico clínico; pero lo confuso del asunto radica principalmente en las siguientes: ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Es requisito?

Obligación vs deseo

Hoy en día son los colegios quienes han estimulado y empujado más a que estudiantes ingresen a un proceso clínico (entiéndase, por el momento, clínico como psicoterapia o psicoanálisis). Esto ha implicado la creencia de que es una obligación y requisito. Desviémonos aquí un poco del tema para introducirnos a la respuesta del porqué: muchos de los generadores y descubridores del estudio psíquico concuerdan en que el atravesar por un proceso conlleva a una verdadera experiencia del alma, así como que entre sus ventajas se encuentra el poder ayudar a otros sin la interferencia de temas personales. Esto último es lo que hoy en día ha permitido que mute, en una obligación, la participación en una experiencia clínica de los estudiantes. 



¿Qué nos puede decir que un estudiante ingrese como obligación o requisito a una psicoterapia o psicoanálisis? Podemos recordar, la clínica nos lo dice, que aquellos pacientes que acuden por obligación o acorralamiento tienden (más no siempre) con facilidad a truncar o invalidar el proceso al no participar o delegarle toda la responsabilidad a quien los atiende. Es por eso que también vemos del otro lado de la moneda, como colegios solo dan aviso (como quien pone en aviso a alguien de lo que puede suceder si se tienen las agujetas desanudadas), de las razones y resultados de atravesar por un proceso; dejando la puerta abierta para que aquellos que lo deseen, puedan acudir a un consultorio y dar inicio a un proceso que los transformará, siendo este deseo el motor para toda la travesía.

Hay personas que simplemente no tienen el agrado por ir a un proceso y eso no significa que sea una limitante fulminante. Uno puede hacer su vida y su profesión sin cruzar por un sendero clínico. Realizar investigación, trabajar con bibliografía, colaborar con instituciones e incluso tener un consultorio aunque claro está que su acercamiento a lo clínico puede resultar algo nubloso.

Los inicios de un proceso

Compartiré algunos fragmentos de mi experiencia. Durante los años de la licenciatura, acudí con distintos personajes para dar inicio a mi proceso. Las primeras sesiones eran algo raro, no sabía por dónde comenzar, si se tenía que seguir un protocolo, o de que cosas sí hablar para que la cosa anduviera. En ocasiones tenia rebotando en mi cabeza las razones que había escuchado por las que tenía que estar en un proceso y llegaba a pensar que sólo de eso tenía que tratar. Fue a un año y medio antes de terminar la licenciatura que di inicio verdaderamente a un proceso analítico en donde no existían limitantes teóricas que fragmentaran lo que yo quería decir: entendí que podía trabajar cualquier cosa de lo que yo quisiera en ese consultorio y aquellos argumentos teóricos se volvían barandales. Es decir, aquello que me habían puesto en aviso acerca de los resultados posibles del haber atravesado por un proceso psíquico operaban como barandales de los cuales yo me podía apoyar si así lo ocupaba, o si yo quería avanzar sin ocuparlos también era completamente valido, ya que lo verdaderamente importante es hablar de lo que uno quiere, hacer suyo el proceso y encaminarse a una transformación.

Dejando la puerta abierta

Haciendo una invitación a las personas que deseen pasar por un proceso psíquico y sabiendo también las circunstancias por las que probablemente se encuentre la mayoría, se pueden poner en contacto con alguno de los siguientes especialistas aquí: www.lalia.mx/directorio Donde podrán ponerse en contacto con alguno de los especialistas. Aquellos detalles como el costo, lugar, horario y otros más, se pueden platicar para encontrar el mejor acuerdo desde el inicio de las sesiones o durante de las mismas. Así mismo pueden utilizar el correo contacto@lalia.mx para cualquier otra duda o comentario.